El castillo, de la cumbre de estos ocho siglos, se elabora aún hoy día capsulado de su techo. Desgraciadamente la ruina amenaza. Es para intentar salvar el edificio que la asociación alerta a partir de 2001 e intenta sensibilizar a la colectividad con el fin de permitir las primeras ayudas…
En 2005, los proprietarios históricos deciden separarse de su bien, cuyo estado cada vez más crítico requiere intervenciones principales. La asociación no tendrá entonces las capacidades de asumir tal carga financiera, y es alguno de sus miembros que se agrupan personalmente y se comprometen.
Lo que está en juego, la transmisión de esta herencia nos impulsa a iniciar una dinámica, federando asociaciones culturales y a socios locales alrededor de un proyecto común: la restauración y la valorización duradera de este lugar de excepción.
Crear un lugar de vida abierto al público; nueva vocación de esta herencia secular; prenda de su transmisión a las generaciones futuras…
Para llegar a esta realidad, polos de actividades van a estructurar la nueva vocación del castillo:
- Restauración y valorización del lugar (Obras y Parque, explotación agraria)
- Misión cultural (expos, espectáculos, residencias de artistas)
- Misión social (obras escuelas, clases de descubrimientos)
- Recepción turística (visita del lugar, Habitaciones de huéspedes, tabla de huéspedes, promoción productos de la tierra)
Se emprenden importantes trabajos para salvar el edificio, en particular, por trabajos de cristalización.
Este trabajo de larga duración no puede ser iniciado sino por la puesta fuera de agua completa de los tejados y la consolidación de las estructuras. En paralelo, se emprenden algunos trabajos de albañilería para proteger las partes más críticas.
El recinto misma del castillo concentra las fases más complejas de la restauración. No olvidamos sin embargo llevar nuestros esfuerzos sobre la rehabilitación de las dependencias sino también del parque en su conjunto.